Cuando te verificas, tu teléfono comprueba una breve secuencia (como girar la cabeza o parpadear) para confirmar que hay una persona real frente a la cámara, y luego compara eso con tu foto principal de perfil. Ambas comprobaciones ocurren en tu dispositivo.
Solo el resultado de esa comparación, no la foto en sí, se envía a nuestros servidores para confirmar tu cuenta.
El selfie capturado se guarda en una ubicación privada, y se conserva solo el tiempo necesario para la verificación y la seguridad de la cuenta. Ningún otro usuario, incluidos tus matches, lo ve jamás.
Puedes leer todos los detalles sobre qué recopilamos y por qué en nuestro Aviso de privacidad.